Portugal

portugalBásicamente, la ley –que modifica fundamentalmente varios artículos del Código Penal- establece la posibilidad de una interrupción libre y voluntaria del embarazo, siempre que se realice en un establecimiento de sanidad oficial u oficialmente reconocido, con consentimiento de la mujer, en los siguientes supuestos:

  1. Opción libre de la mujer en las primeras 10 semanas del embarazo.
  2. Cuando hay peligro de muerte, riesgo grave de lesión permanente o peligra la salud física o psíquica de la mujer, en las primeras 12 semanas.
  3. En los supuestos de violación (“crimen contra la libertad y la autodeterminación sexual de la mujer”), en las primeras 16 semanas.
  4. Cuando existen motivos ciertos para prever que el feto sufrirá, con carácter incurable, una enfermedad grave o una malformación congénita, en las 24 primeras semanas. Cuando el feto es inviable, se puede realizar en cualquier momento.

Régimen de la prestación

Se trata de un sistema mixto. Las interrupciones voluntarias del embarazo que cumplan los requisitos legales, deben practicarse en un establecimiento de salud oficial u oficialmente reconocido (se encarga de ello la DG de Salud del Ministerio de Sanidad. Las clínicas privadas oficialmente reconocidas tienen que obtener la licencia de “clínica de cirugía ambulatoria” para poder realizar intervenciones más allá de las 10 semanas). La prestación es totalmente gratuita, iniciándose el procedimiento en los centros de salud, que derivan la realización de las operaciones a los hospitales públicos. Cuando no hay posibilidad de realizarlo en los hospitales públicos, existe un sistema de concierto con clínicas privadas acreditadas. Según datos del Ministerio de Sanidad, el 71% se realiza por el sistema público o concertado (gratuito), mientras que el 29% es en centros privados. Los centros públicos suelen optar en Portugal por el denominado “aborto medicamentoso” (representó el 66,7% de los abortos realizados, lo que coloca a Portugal en el primer país europeo en esta opción: las autoridades portuguesas entienden que es más barato y que plantea menos problemas de conciencia al personal sanitario), mientras que en los privados el sistema más habitual es el quirúrgico (29,1% con anestesia general y 3,9% con anestesia local).